Sesión

El espíritu en cirugía

Dr. D. José Arce

Sesión a cargo del Dr. D. José Arce, Académico de Honor de la Academia, sobre el tema: El espíritu en cirugía.
El acto fue presidido por el Vicepresidente de la Corporación Doctor Zúñiga, le acompañaron en el estrado los doctores García Orcoyen, Planas, Carrillo, Zubizarreta, Roldán, Masaveu, Viada, Luque, Garrido Lestache, Soto Morales, Serra, Zarandieta, Herranz, Sicilia y otros.
El Doctor Viada pronunció unas palabras elogiando los altos merecimientos y prestigios del Dr. Arce y agradeciéndole la valiosa cooperación que presta a la Corporación.


LUGAR: Consejo Superior de Investigaciones Científicas
FECHA: Sábado, 22 de noviembre de 1952, a las 20:00 h

RESUMEN

El conferenciante comenzó manifestando que esta vez, con motivo de cumplir muy pronto sus bodas de oro con el doctorado, dejaría al margen las materias de política internacional, en que habitualmente se ocupa, para ajustarse a la del tema propuesto.
Historió rápidamente sus actividades como anatomista y como operador en el cadáver, hasta que una incidencia lo puso en contacto con una operación en vivo. Manifestó luego que el poder de cicatrización de los tejidos vivos es el factor más importante en el progreso de la Cirugía, colocando en segundo término los adelantos de la anestesia y los estudios que tienden a mantener el equilibrio orgánico antes de las operaciones y durante ellas.
Sostuvo que en los momentos álgidos y de peligro, el espíritu del cirujano vale más que la técnica y exaltó el poder insuperable de la mano, instrumento inigualable y maravilloso que el Creador ha puesto a disposición de los cirujanos.
Afirmó que el soplo divino que los anima, en los momentos difíciles, es el mismo que exalta el valor de los mártires, la austeridad de los santos, las profecías de los poetas y las elucubraciones de los filósofos.
Después de referir, en tono humorístico, una graciosa anécdota que demuestra, al revés de los que piensan muchos, que el apéndice es un órgano útil, refirió diversas incidencia de su carrera profesional, en las que el espíritu fue puesto a prueba para superar dificultades graves.
Terminó su interesante exposición afirmando que nunca sintió vanidad por sus éxitos ni se amilanó por sus fracasos; que siempre estuvo dispuesto a asumir las más graves responsabilidades en los momentos difíciles y que el hecho de haberse alejado del ejercicio profesional para ocuparse en otros menesteres, una vez que se apartó de la cátedra de Cirugía de la Universidad de Buenos Aires, no le impedía recordar con orgullo cuanto había hecho en beneficio de sus semejantes.

PARTICIPANTES


Arce y Arce, José